La ventana

De pronto he abierto la ventana.
El mediodía entero entró por ella.
Entróse el canto de los pájaros:
me cantaron las venas pajareando.
Entróse el cielo azul, entróse el cielo
y los aires que en vuelo lo traían.
Entróse el mundo entero.

El azul irrumpió entre mi cabeza,
y los aires a mí aún me volaban;
yo comencé a cantar pájaramente.
También me hice ventana.
Y entrándome este cielo hasta la puerta,
me salía volándome a los cielos.
Pajareando me fui, cantando aéreo.

ALBERTO RUBIO

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